Hipótesis de futuro

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  • Por (Periodista)
    Febrero 2020

    Las grandes crisis económicas generan una asombrosa onda expansiva. Aunque a veces exageramos y atribuimos al Crac de 1929 casi todas las desgracias inmediatamente posteriores (Benito Mussolini había llegado ya al poder en 1922 y su copia barata en España, Miguel Primo de Rivera, gobernaba desde 1923), es cierto que el colapso del comercio internacional tuvo consecuencias horribles. Algunos gobiernos, como el de Estados Unidos, optaron por el proteccionismo, que consiste básicamente en tratar de empobrecer al vecino y beneficiarse de ello. Otros, como el nazismo alemán y el fascismo italiano, se inclinaron por la autarquía, que consisten, supuestamente, en el autoabastecimiento pero que, en la realidad, se traduce en que no compras productos al vecino, sino que le invades y se los robas. (Salvo en la autarquía franquista, tan pobre que solo podía robarse a sí misma).

    Los peores efectos de las grandes crisis no son, sin embargo, los económicos, sino los políticos. Un...

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