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El contraataque liberal // La oferta de Ciudadanos

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Junio 2019 / 70

POLÍTICA ECONÓMICA: El autor defiende un rearme intelectual del liberalismo para frenar la ola autoritaria que recorre el mundo.

Cerebro económico de Ciudadanos y cabeza de lista en las elecciones al Parlamento Europeo, Luis Garicano es, desde hace años, uno de los pensadores más activos en el debate económico en España. En sus artículos para el blog Nada es gratis y el suplemento ‘Negocios’ de El País, Garicano se ha mostrado siempre crítico con el capitalismo clientelar y ha defendido con pasión una política económica fundamentada en los principios liberales, el sentido común y la vocación de modernidad, enfatizando la importancia de la educación, la tecnología, el medio ambiente, la lucha contra la corrupción y la integración europea.

El contraataque liberal
Luis Garicano
Península, 2019
248 páginas
Precio: 18,50 €

Su último libro parte de la idea de que la ansiedad de la ciudadanía ante las frenéticas transformaciones que vive el mundo tiene fundamentalmente una base económica. Entre esos cambios que nos inquietan destaca Garicano la irrupción de China y la consiguiente reducción del empleo industrial en los países occidentales; el estancamiento de los ingresos de los trabajadores por la automatización y la inteligencia artificial; la concentración del mercado en un número cada vez menor de empresas y la mengua de las bases tributarias de las economías, tanto por la creciente movilidad de capitales como por la competencia fiscal entre países. 

Vivimos, según Garicano, un momento crítico en el que no solo está en riesgo el crecimiento económico, sino que, como ilustra el éxito de los populismos nacionalistas, también corre peligro “nuestro modo de vida entero”. ¿En qué consiste, pues, el contraataque liberal? Como punto de partida, el autor defiende un nuevo patriotismo basado en el respeto a la ley y a la ciudadanía y una reforma constitucional que “clarifique” la distribución de competencias entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. En el terreno económico, aboga por un contrato social que desligue los beneficios sociales del empleo asalariado para extenderlos a los falsos autónomos y a quienes trabajan a tiempo parcial o de forma irregular. Este nuevo contrato incluiría también un complemento salarial para garantizar un nivel mínimo de ingresos y un sistema de “mochilas” de formación que permita a los trabajadores “elegir su futuro”.

Especialmente duro se muestra Garicano con Donald Trump, los promotores del brexit y líderes nacional-populistas como el italiano Matteo Salvini y Viktor Orbán, grupo en el que incluye a los dirigentes independentistas catalanes. Obvia el autor, sin embargo, dos cuestiones que entran en contradicción con las virtudes del liberalismo que ensalza. La primera, la negativa de Ciudadanos a pactar con el Partido Socialista (al que su líder, Albert Rivera, ha expulsado del constitucionalismo) para optar, en cambio, por destronar al PP como partido hegemónico de la derecha. Y a la hora de criticar los nacionalismos, se olvida del resurgimiento  del nacionalismo  español, impulsado por su propio partido junto con PP y Vox, formaciones con que Ciudadanos sí está dispuesto a pactar.