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El imperio del algodón // El origen del mundo de hoy

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Septiembre 2016 / 39

GLOBALIZACIÓN: La clave de la acumulación fue el “capitalismo de guerra”.

Sven Beckert, profesor de la prestigiosa universidad estadounidense de Harvard, escribió en 2014 un libro muy importante, que por fin tiene traducción al español: a través de un tema tan aparentemente anodino como el algodón —cultivo, comercialización y usos industriales—, explica en realidad los orígenes del mundo en que vivimos —el capitalismo de hegemonía anglosajona—, con sus consecuencias políticas y sociales de ámbito global. Es una contribución excepcional, rigurosa y sin apriorismos, que no busca denunciar el capitalismo, sino simplemente explicar sus orígenes con la distancia de un cirujano y el ritmo narrativo de una novela. 

El imperio del algodón
Sven Beckert
Crítica, 2016
736 páginas
Precio: 32 €

El autor no busca sólo explicar por qué tuvo tanto éxito el cultivo del algodón —base para la aplastante mayoría de tejidos que se viste en todo el planeta—, sino que la ambición es muy superior: trata de explicar cómo esta materia prima cambió completamente el mundo. Evidentemente, la Revolución Industrial a finales del siglo XVIII en Inglaterra, centrada precisamente en la producción industrial de prendas de algodón, supone el gran acelerador del proceso, pero Beckert explica muy bien cómo las raíces hay que buscarlas mucho antes de que se levantaran máquinas y factorías, y fijarse en las transformaciones del cultivo del algodón en el siglo XVI, “con la explotación intensiva de la tierra y la mano de obra, apoyándose en la violenta expropiación de territorios y fuerza de trabajo en África y las dos Américas”.

La mayoría de expertos se refieren a este período originario como capitalismo “comercial” o “mercantil”, pero tras estudiar a fondo su base —el algodón—, el historiador estadounidense acuña un término que considera más preciso: “capitalismo de guerra”. Expresa mejor, sostiene, “su cruda y violenta realidad por un lado y su íntima vinculación con la expansión imperial europea por otro”. Es bien sabido adónde llevó esta expansión imperial, que según el autor tiene como base precisamente el control del negocio del algodón.

Ante tanta visión edulcorada y mitificada del surgimiento del capitalismo, este trabajo académico aporta dos evidencias a menudo deliberadamente olvidadas, con datos apabullantes y muy bien relacionados entre sí: por un lado, para que una minoría visionaria pudiese amasar los capitales que aún hoy explican la hegemonía de sus familias y países fue imprescindible el sufrimiento brutal de millones de personas. Y por otro: por mucho que la doctrina liberal se base teóricamente en la intervención mínima del Estado, la clave de lo sucedido fue precisamente contar de forma absoluta con el Estado a su servicio: el Gobierno, el Ejército, la policía, el Ministerio de Exteriores. Emprendedores de todos los países, ¡tomad nota!