Fracking // Promesas ligeras como el gas

  • Septiembre 2014

    El combate entre detractores y partidarios de la fracturación hidráulica —para extraer gas de forma rentable— es feroz. He aquí un par de libros que ayudan a entender los riesgos y límites del fracking.

    La idea de fracturar rocas para liberar hidrocarburos no es nueva. Data casi de los mismos inicios de la industria del pretróleo, en el siglo XIX. Pero una combinación de innovaciones tecnológicas que permiten la extracción, una regulación sin duda favorable y un contexto de precios elevados de gas y petróleo han hecho augurar en estos últimos años una especie tierra prometida: el autoabastecimiento, el fin de la dependencia energética y el adiós a elevadas facturas por la importación de hidrocarburos. Todo gracias al fracking, que consiste en inyectar agua (más arena y aditivos químicos) en rocas sedimentarias poco permeables capaces de almacenar gas, mediante técnicas complejas para liberarlo.

    Fracking. El bálsamo milagroso 
    Richard Heinberg 
    Editorial Icaria, 2014 
    181 páginas. Precio: 17 €

    Estados Unidos es el país de referencia en la explotación del llamado gas de pizarra. En la última década, las reservas de gas que proceden de yacimientos no convencionales aumentaron un 65% por año, y la producción no convencional representa ya el 46% del total de gas producido en el país. El ejemplo estadounidense (en concreto los estados de Tejas, Wyoming y Colorado) permite evaluar ventajas e inconvenientes de esta polémica apuesta, que levanta pasiones y ha generado ya nutrida literatura de divulgación. Fracking (Catarata), de Isabel Suárez y Roberto Martínez, y Fracking: el bálsamo milagroso (Icaria), cuyo autor es Richard Heinberg, son dos de las numerosas aportaciones a un debate que en Europa aún está en pañales. Son dos libros opuestos en tono y propósitos. El primero, aparentemente neutro, se cuida de pronunciarse sobre qué lugar debe reservársele al fracking en nuestro futuro energético. Lo deja a juicio del lector, tras repasar argumentos económicos, medioambientales, sociopolíticos y de seguridad. El segundo, por el contrario, es una advertencia en toda regla cargada de datos sobre los peligros de contaminación (de acuíferos y aire), además de explicar las “mentiras” del discurso profracking ligado a los intereses financieros de Wall Street.La idea de fracturar rocas para liberar hidrocarburos no es nueva.

    Fracking 
    Isabel Suárez y Roberto Martínez 
    Editorial Catarata, 2014 
    87 páginas. Precio: 14 €

    Data casi de los mismos inicios de la industria del pretróleo, en el siglo XIX. Pero una combinación de innovaciones tecnológicas que permiten la extracción, una regulación sin duda favorable y un contexto de precios elevados de gas y petróleo han hecho augurar en estos últimos años una especie tierra prometida: el autoabastecimiento, el fin de la dependencia energética y el adiós a elevadas facturas por la importación de hidrocarburos. Todo gracias al fracking, que consiste en inyectar agua (más arena y aditivos químicos) en rocas sedimentarias poco permeables capaces de almacenar gas, mediante técnicas complejas para liberarlo.

    La impresión que se lleve el lector puede variar notablemente según el orden en que lea ambos libros.

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