La tiranía del mérito: ¿Qué ha sido del bien común? // Mirada crítica a la meritocracia

  • El enaltecimiento del mérito casa mal con la solidaridad y las políticas orientadas al bien común.

    La tiranía del mérito: ¿Qué ha sido del bien común?
    Michael J. Sandel
    Debate
    368 páginas
    19 euros 

    "Cuando los políticos repiten hasta la saciedad una verdad hueca", escribe Michael Sandel, "comienza a haber motivos para sospechar que ya es una falacia". Su alegato es una sólida crítica a que la meritocracia haya pasado a formar parte del sentido común, y a partir de ahí una llamada a revisar cómo pensamos acerca de la justicia y la cohesión sociales.

    Una de las citas de Obama incluidas en el libro sirve para apuntar las tesis del autor: “Este es un país donde, tengas el aspecto que tengas o vengas de donde vengas, si estás dispuesto a estudiar y esforzarte, puedes llegar todo lo lejos que tu talento te lleve”. Hay más de un motivo por el que esta afirmación puede no ser cierta. Y, en el caso de que lo fuera, resultar injusta y tóxica.

    Una persona dispuesta a estudiar y a esforzarse, puede no tener la oportunidad de hacerlo si, por ejemplo, tiene que trabajar desde joven para mantener a su familia. Además, el acceso a las mejores universidades es más fácil para quienes han tenido la fortuna de recibir mejor formación desde su infancia o, como ha desvelado un reciente escándalo, a quienes pueden comprar la admisión. 

    Algo más: Lo lejos que alguien llegue no depende solo de su talento, sus estudios o su esfuerzo

    La afirmación de Obama soslaya otros factores, como el círculo de relaciones o la buena fortuna, como la tener un talento concedido por la gracia del destino. No solo da pie a la arrogancia de quienes consideran que la posición que han alcanzado es consecuencia de sus propios méritos; también a que se considere culpables a quienes no han llegado o como ciudadanos de segunda clase a quienes se juzga que no dan la talla.

    La meritocracia acaba así siendo una justificación de la desigualdad, más que un remedio contra ella. Un libro incómodo y a veces algo farragoso, pero que vale la pena leer y debatir.

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