Los estragos de la revolución digital
Alec MacGillis, colaborador habitual de la agencia de noticias independiente ProPublica, vertebra este relato en torno a las desventuras de personajes forzados a malvivir en un trasfondo sórdido de la actividad digital que no aparece en la propaganda del sector tecnológico. Historias todas ellas de trabajadores de Amazon, empresa que el autor destaca como un protagonista, aunque no el único, de los daños colaterales resultantes de la transformación digital de Estados Unidos.
Empezando por el aumento de las desigualdades salariales, en 2015 Amazon pagaba 13 dólares por hora a los empleados de su nuevo almacén de Baltimore, ubicado en el mismo lugar en que los trabajadores de General Motors cobraban 27 dólares por hora 10 años antes. Además de que la temporalidad en esos centros logísticos es muy elevada, las condiciones de trabajo dejan que desear, con informaciones que apuntan a que la tasa de accidentes graves duplica la media del sector.
Por el contrario, los ejecutivos y los desarrolladores, con salarios medios del orden de 150.000 dólares anuales, trabajan en sedes corporativas en las ciudades prósperas. La...