Misión o muerte

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  • Noviembre 2019

    Elevar el listón social y medioambiental se suele ver como un freno a la rentabilidad. Empresas como Unilever quieren ser ejemplo de que el propósito es la palanca para crecer.

    ILUSTRACIÓN: PERICO PASTOR

    Cuando el grupo químico BASF celebró su 150 aniversario, en 2015, asoció la identidad de su marca a la batalla por un futuro sostenible y al refuerzo de su compromiso social. Lanzó una plataforma interactiva en la que durante un año invitó a quien quisiera a proponer soluciones ante retos como el suministro de agua potable y la gestión de residuos en las ciudades, la reducción del consumo energético y la alimentación de una población mundial en aumento. En 2018, el gigante alimentario Danone obtuvo el reconocimiento B Corp, un movimiento global constituido por 3.000 empresas que persiguen “alcanzar los más altos estándares de desempeño social y ambiental general”, y que “innovan para maximizar su impacto positivo en los empleados, en las comunidades que...

    Los artículos que componen el dossier son:

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