El pollo

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  • Por (Periodista)
    Julio 2014

    Las cosas no pueden desinventarse. Una vez inventada, la bomba atómica convivirá con la humanidad hasta el fin de los tiempos. A no ser, por supuesto, que aparezca un arma más mortífera y más sencilla de fabricar. Esa es la maldición de la tecnología: carece de marcha atrás. La globalización es un fenómeno de base tecnológica que se vislumbró por primera vez hace unos cinco siglos, cuando las naves europeas empezaron a ser capaces de circumnavegar el planeta, y alcanza ahora su esplendor gracias a la informática y las comunicaciones instantáneas. La globalización, por tanto, tampoco tiene marcha atrás. Es uno de los rasgos principales de nuestra época. Otro rasgo fundamental, me parece, es la mentira flagrante. Ambos rasgos, globalización y mentira, tienden a ir de la mano.

    La globalización y la mentira tienden a ir de la mano

    Si no recuerdo mal, la globalización irrumpió en el último cuarto del siglo XX con una promesa de prosperidad. El comercio, fuente de...

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