Elemental

  • El contenido completo de este artículo sólo está disponible para los suscriptores de Alternativas Económicas.

    Inicia tu sesión   o   Suscríbete

  • Por (Periodista)
    Septiembre 2015

    El lector perspicaz habrá percibido ya que la economía mundial no marcha del todo bien. Tal vez el lector haya llegado a intuir, incluso, las dos cuerdas que forman el nudo que nos ahoga: la cuerda de la deuda excesiva y la cuerda del crecimiento escaso. Pongámonos la gorra de Sherlock Holmes, carguemos la pipa y examinemos detenidamente el caso. Resulta obvio que ambas cuerdas se refuerzan mutuamente. Cuanta más deuda acumulamos, menos crecemos. Y cuanto menos crecemos, más deuda acumulamos. ¿Qué hacer?

    Existe la opción de recortar el gasto público y el consumo privado. Es lo que, en general, se ha practicado en la Unión Europea, bajo nombres diversos (devaluación interna, política de austeridad, bajada de salarios, recortes en los servicios públicos, etc.) y con los resultados ya conocidos. Ni baja la deuda, más bien al contrario, ni el crecimiento llega a ser suficiente.

    También se puede poner las cosas muy fáciles a las empresas, para que ganen dinero y...

    Todavía no hay comentarios, sé el primero en opinar

    Escribe tu comentario

    (If you're a human, don't change the following field)
    Your first name.
    (If you're a human, don't change the following field)
    Your first name.
    (If you're a human, don't change the following field)
    Your first name.