La guerra

  • El contenido completo de este artículo sólo está disponible para los suscriptores de Alternativas Económicas.

    Inicia tu sesión   o   Suscríbete

  • Por (Periodista)
    Enero 2016

    Un buen economista que se pone a cavilar suele tener mucho peligro. Desde hace algún tiempo, varios economistas juguetean con una explicación para la falta de crecimiento en los países ricos: nos falta, dicen, una buena guerra. No por las viejas razones keynesianas, lo del gasto público y el negocio de la reconstrucción, sino porque durante las guerras los políticos tienen que esforzarse y tomar decisiones correctas, y la ciudadanía acepta casi cualquier sacrificio. Esto no lo digo yo, lo dice gente como Ian Morris o Tyler Cowen. En cuanto cavilan un poco más, deciden que las dos guerras mundiales del siglo XX favorecieron grandes avances sociales y tecnológicos, sí, pero también una mortandad inaceptable. Y concluyen que una tercera guerra mundial, con el armamento hoy disponible, nos devolvería casi a la edad de piedra. O sea, que la guerra no es tan buena idea.

    También concluyen que la falta de crecimiento vendría a ser una especie de peaje que pagamos por la paz....

    Todavía no hay comentarios, sé el primero en opinar

    Escribe tu comentario

    (If you're a human, don't change the following field)
    Your first name.
    (If you're a human, don't change the following field)
    Your first name.
    (If you're a human, don't change the following field)
    Your first name.