La ortodoxia

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  • Por (Periodista)
    Abril 2014

    La información económica abunda en términos de significado ambiguo o transitorio. Uno de los más notables, y más vacíos, es ortodoxia. Lo ortodoxo es lo correcto, lo verdadero. ¿Quién determina qué es ortodoxo y qué no lo es? El poder, claro. El poder siempre se ha atribuido la ortodoxia. A Mariano Rajoy le gusta hablar de “ortodoxia financiera” para referirse a ideas relacionadas con lo que él considera sentido común, y quizá con la solvencia. En realidad, lo ortodoxo se corresponde ahora en la Unión Europea con las órdenes de Angela Merkel y el Banco Central. Un déficit presupuestario del 2% entra dentro de lo ortodoxo. Un déficit del 5% se despeña por el barranco de la heterodoxia. Bueno. En este caso, lo ortodoxo es simplemente lo que mandan los que mandan.  Pero resultan muy graciosas expresiones como “ortodoxia bancaria”. Si algo caracteriza a las finanzas contemporáneas es su condición de disparate completo, y no hace falta evocar casos tan...

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