Lo peor

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  • Por (Periodista)
    Diciembre 2013

    John Maynard Keynes afirmó que la deflación —es decir, el descenso continuado de los precios y los salarios— era “lo peor”. Como auténtico indocumentado irreverente, voy a cometer lo que en términos religiosos vendría a suponer una blasfemia. No, John, no. Con todo lo mala que puede ser la deflación, hay algo aún más destructivo. Como siempre lo hemos tenido alrededor, nos hemos acostumbrado a no hacerle mucho caso. Ni siquiera parece un factor económico, sino algo natural e inevitable. Pero cuando se agudiza y se agrava de forma constante, lo corroe todo. Hablo de la desigualdad.

    Son frecuentes las noticias sobre lo riquísimos que se hacen los ricos. Sabemos que el 1% de la población mundial posee casi la mitad del planeta; el 46%, de acuerdo con los cálculos más recientes. Los aviones privados son cada vez más grandes y abundantes; los yates de lujo se acercan al tamaño de los transatlánticos; existe un segmento de la industria dedicado a producir...

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