Más deuda

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  • Por (Periodista)
    Noviembre 2014

    ¿A quién va a creer? ¿A mí o a sus propios ojos?”. Esta frase, que define bastante bien la actitud de los responsables de la economía en España y en el mundo en general, pertenece a la película Sopa de ganso y suele atribuirse a Groucho Marx. Pero no la pronunció Groucho, sino Chico disfrazado de Grouchol, lo cual proporciona un interesante giro adicional.

    ¿A quién vamos a creer? Estamos bastante acostumbrados a las trolas. ¿Cómo olvidar que hace diez años, en 2004, el vicepresidente económico Pedro Solbes decía que no existía riesgo de que estallara la burbuja inmobiliaria. O que la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) anunciaba que centraría todo su futuro crecimiento en la inversión en “suelo y vivienda”. O que Caixa Catalunya aseguraba que la subida del precio de las viviendas, al 17% anual, creaba un efecto riqueza “parcialmente compensado por el aumento de la deuda en un número contenido de familias”? ¿Un número contenido de familias? Vale,...

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