Prioridades

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  • Por (Periodista)
    Octubre 2013

    Quizá haya llegado el momento de plantearse una cuestión muy general: cuando hablamos de economía, ¿de qué hablamos? Últimamente, el Gobierno y los banqueros pregonan que la economía española va de maravilla. “Un milagro”, según Mariano Rajoy. “Una situación fantástica”, en versión de Emilio Botín. A gente así da ganas de creérsela, por supuesto, pero uno mira a su alrededor y ve una economía que va de pena. Algo raro debe de estar pasando.

    Aclaremos, para empezar, que la economía no es una ciencia exacta. Si lo fuera, el dios de los números habría estrangulado a Cristóbal Montoro con sus propias manos. Se trata más bien de una ciencia social, a caballo entre la precisión de las fórmulas matemáticas y la ambigüedad fecunda de las humanidades.

    El término economía procede del griego y significa, literalmente, ‘administración de la casa’. Su finalidad, según la definición clásica, consiste en satisfacer las ilimitadas necesidades humanas...

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