La última frontera de la desregulación

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  • Preocupación por el efecto bumerán de contener el salario mínimo y su consiguiente merma de poder adquisitivo.

    Congelar el salario mínimo no ayudará al empleo y lanza un mensaje inútil de merma de poder adquisitivo, que ya se da, y que frena el consumo.

    FOTO: PARLAMENTO EUROPEO

    El suelo legal de lo que puede cobrar un trabajador en España asciende a 9.034,2 euros al año, o 654,3 euros al mes (14 pagas). El Gobierno ha congelado la cuantía con el argumento de que un incremento lanzaría una señal a los agentes sociales en la negociación colectiva —los sueldos más bajos deberían actualizarse al alza para no quedar por debajo del mínimo legal—, temeroso de que frene la creación de empleos, la supuesta reactivación y la competitividad.

    Pero los argumentos flaquean. En primer lugar, por la cuantía de este salario-garantía (9.034,2 frente a un umbral de pobreza de 7.040 euros anuales). El salario mínimo interprofesional (SMI) ha subido el 12,6% desde el...

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