Un enfoque global y con supervisión

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  • Las empresas socialmente responsables no deberían funcionar con compartimientos estancos. La ley de información no financiera es clave para avanzar.

    ILUSTRACIÓN: PERICO PASTOR

     

    Recientemente, los ejecutivos norteamericanos agrupados en la Business Roundtable se sintieron impulsados a publicar un manifiesto sobre el propósito de las empresas. Para declarar así su compromiso con todos sus stakeholders: accionistas, clientes, suministradores, empleados, sociedad...; aunque sin precisar en qué se concretan ese compromiso y esa responsabilidad ni cómo se ejercerán en la práctica.

    Es solo un síntoma de que, después de tantos casos de empresas con comportamientos irresponsables (¿hace falta nombres?) y en pleno debate sobre retos sociales en ámbitos como la privacidad, la sosteniblidad medioambiental y el tratamiento de la diversidad, la cuestión de la “responsabilidad social corporativa (RSC)” vuelve a estar de actualidad. 

    Sucede, sin embargo, que la RSC es...

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