contrato

  • Rafaela Pimentel (Baní, República Dominicana, 1960) lleva toda su vida batallando por los derechos de las mujeres, y en particular de las trabajadoras del hogar y los cuidados. Llegó a España en 1992 para recoger a su hijo, que estaba con su padre. Le robaron el dinero y se quedó para trabajar y devolver préstamos. Empezó como tantas otras: sin papeles. Hasta que una primera familia le hizo un contrato. Ha trabajado duro en Territorio Doméstico. En octubre impulsó el sindicato de su gremio, Sintrahocu. Su hijo ha dirigido un documental sobre el colectivo.

    Por (Economista. Miembro de Economistas Frente a la Crisis)
    Julio 2018

    El nuevo Gobierno debe favorecer un crecimiento económico más inclusivo, generador de empleo de calidad y con salarios dignos.