renovación

  • Las Administraciones públicas tienen que dar ejemplo, también en materia de eficiencia energética y de edificación sostenible, así que se les debe pedir una actitud proactiva. En el caso de los edificios del sector público, la directiva europea sobre rendimiento energético (2010) obliga a que su consumo energético sea “casi nulo” a partir de 2018, es decir, que ya debería ser siempre así.

    No hace falta, y es contraproducente, tirar todo lo viejo para comprar muebles nuevos. Los muebles viejos, incluso los de melamina que no tienen el valor de una antigüedad, pueden restaurarse para quedar como nuevos, con aires creativos y eclécticos. Incluso cuando no se es manitas, merece la pena pagar por el trabajo a gente que se dedica a ello. El precio final no siempre es más caro que comprar algo nuevo.