Accede sin límites desde 55 €/año

Suscríbete  o  Inicia sesión

El premio Gabriel Abascal reconoce a Nespolo y a Aeioluz

La primera edición del galardón en memoria del sindicalista ensalza la trayectoria de una de las referentes de la economía social brasileña y destaca la emergencia de la cooperativa valenciana.

Comparte
Pertenece a la revista
Septiembre 2026 / 149

El primer premio Gabriel Abascal para las economías sociales y transformadoras, creado en memoria del histórico sindicalista fallecido en 2025 a los 72 años, reconocerá la trayectoria de Nelsa Nespolo, una de las referencias de la economía social brasileña, así como el proyecto emergente de la cooperativa Aeioluz, fundada en Catarroja (Valencia) para impulsar un nuevo modelo energético más sostenible y justo.

El nuevo galardón es una iniciativa de seis entidades a las que estuvo muy vinculado el sindicalista, que siempre empujó no solo para acercar el movimiento obrero y la economía social, sino también para que las entidades pensaran en grande y promovieran sinergias para aumentar su impacto transformador. Estas seis organizaciones, que, junto con su familia, buscan a través de este premio mantener vivo el legado de Abascal, son Alternativas económicas; Seryes, entidad de referencia en seguros éticos; Fonredess, fondo ético dirigido a mitigar la exclusión financiera; la Escuela de Economía Social para el desarrollo de formación para socias y personas directivas de cooperativas, el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI), y la Fundación Cívica Esperanzah.

El acto de entrega de esta primera edición está previsto para el próximo 30 de septiembre en Valencia, como prólogo al Foro Internacional de compra pública alimentaria, organizado por CERAI.

El premio persigue el impulso de iniciativas de innovación social, la promoción del papel de las mujeres y la igualdad, el desarrollo del talento joven, la creación de alianzas, la medición del impacto social, el liderazgo social y empresarial de la carrera contra el cambio climático, la preservación de los ecosistemas y otro modelo de desarrollo actual, con propuestas económicas sostenibles y el emprendimiento de base comunitaria.

Cómplice

Nelsa Nespolo es una de las grandes referencias de la economía social y transformadora en Brasil y cómplice en múltiples proyectos de Gabriel Abascal, muy vinculado al país sudamericano.

Nespolo fundó hace 30 años la cooperativa de costureras Univéns, que, a su vez, ha sido la semilla de otras entidades clave en la construcción de un potente ecosistema de las economías transformadoras, como Justa Trama, una cadena productiva de moda sostenible basada en el algodón ecológico y en el valor justo del trabajo que agrupa a agricultores, hilanderos, tejedores, costureras y artesanos en cinco estados, y Justa Troca, referencia de la banca comunitaria.

Por su parte, Aeioluz es una cooperativa de servicios con el propósito de contribuir al cambio de modelo energético. La entidad ayuda a las personas y organizaciones a hacer un uso responsable de la energía e impulsa la transición hacia un nuevo modelo de gestión energética con el foco puesto en la alfabetización energética.

Imagen
Nelsa Nespolo

Este año se cumple el 30º aniversario de la fundación de la cooperativa de costureras Univéns. ¿Ha merecido la pena tantos años de lucha y esfuerzo?

Sin duda alguna: valió mucho la pena por lo que ha significado en la vida de las mujeres. Actualmente, somos 25 mujeres que vivimos del fruto de este trabajo. Univéns es una inspiración para otras iniciativas que están surgiendo y es una de las cooperativas más antiguas de la economía solidaria. La autogestión, la democracia, la participación activa y la distribución justa de las ganancias nos enorgullecen de esta historia.

¿De qué está más orgullosa?

De los testimonios que las mujeres dan de lo que significa la cooperativa para cada una de ellas. Y de que no nos quedamos solo cuidándonos entre nosotras. Hoy tenemos una acción fuerte en todo el territorio de nuestra comunidad y un papel proactivo y determinante en la construcción de Justa Trama, que es la red nacional de algodón orgánico.

¿Los productos de Justa Trama pueden comprarse desde España?

¡Claro! Desde cualquier lugar del mundo, a través del sitio web wwwjustatrama.com.br.

¿Cuando Alternativas económicas la entrevistó, en 2023, tenía muchas expectativas en el Gobierno de Lula. ¿Se cumplieron?

Sí. Hemos tenido avances importantes. Teníamos la expectativa de una ley nacional de economía solidaria y ya la tenemos. El Gobierno se ha mostrado muy sensible, también a través de las compras públicas; en nuestro caso, de sábanas orgánicas en los hospitales.

¿Qué ha significado recibir el premio Gabriel Abascal?

Una gran emoción. Era un ejemplo y siempre nos apoyó. Siempre le recordaremos: lo que él ayudó a sembrar ahora lo estamos cultivando y recogiendo.

Imagen
Nuria Baeza

¿Cómo surgió vuestro proyecto?

En el marco de la plataforma por un nuevo modelo energético. En 2015 dimos el paso de crear la cooperativa para avanzar hacia el derecho a la energía, que es un auténtico hilo conductor de muchos de los retos actuales, sociales, políticos y medioambientales, y en el que converge los impactos global, local y personal.

¿Por qué ese nombre: Aeioluz?

Subraya el objetivo de alfabetización energética, que es una de nuestras grandes prioridades. Saber descifrar a quién le compramos la energía, cómo de limpia es, qué impacto tiene esta decisión para ti y para el planeta... Hacerse estas preguntas y buscar las respuestas tiene enormes consecuencias: políticas, de sostenibilidad y también de ahorro. ¡Con nuestros talleres en centros educativos y asesorías en instituciones y empresas logramos ahorros de más del 20%!

Y eso que la narrativa oficial aún sostiene que luchar contra el cambio climático puede perjudicar el bolsillo de las clases populares.

Es una de las grandes falacias que promueve el oligopolio eléctrico y los que no quieren avanzar hacia la transición energética, que son sectores muy poderosos. Generan una enorme desconfianza, pero la realidad es que se puede conseguir una energía más barata, verde y social a un precio menor del que te cobra con gran opacidad el oligopolio. Ahora las comunidades energéticas suponen una gran oportunidad.

¿En qué momento se encuentra la cooperativa?

A tope, aunque aún muy condicionada por los estragos de la dana y los cambios políticos en la Comunidad Valenciana. Ahora somos seis socias de trabajo (cuatro mujeres) y hemos pasado a sin ánimo de lucro.

¿Qué ha significado recibir el premio?

Una sorpresa y una alegría: creemos que estamos muy alineados con los valores que defendía Abascal.