Ceuta pone a prueba nuestras democracias
Unas 88 personas fallecieron en su intento de entrar en el ciudad a nado. Aunque en los días siguientes la inmensa mayoría volvió voluntariamente a Marruecos, un mes después, un número indeterminado de miles de jóvenes y niños sigue deambulando por la ciudad. Muchos niños han sido arropados en los barrios de población musulmana como El Príncipe y San José-Hadú, pero otros miles malviven en la calle con serias dificultades. La defensa de los derechos humanos de estas personas, seriamente amenazados, deben constituir la prioridad y el criterio preeminente de las soluciones que se adopten.
Los acontecimientos ponen en el centro del debate la viabilidad del sistema democrático en España y Europa. Los derechos fundamentales, especialmente los de los niños, proclamados en las legislaciones española, europea y en los tratados internacionales, deben prevalecer en todo caso.
Las causas de lo ocurrido son múltiples y todas deben ser consideradas. Aunque se desconocen todavía muchos aspectos de lo sucedido, ya se pueden apuntar los principales desencadenantes: una fuerte presión migratoria motivada por la gran desigualdad de...