La insostenible dualidad de la economía española
Una de las principales fuentes de malestar de la sociedad proviene del fuerte antagonismo existente entre las fulgurantes cifras de la economía (crecimiento de más del doble que Europa y beneficios empresariales astronómicos) y la cruda realidad social (pobreza infantil y vivienda inaccesible para un importante segmento de la población).
Los medios de información recuerdan periódicamente las extraordinarias ganancias de bancos, energéticas, aseguradoras y constructoras que han quedado reflejadas en la Bolsa que bate récords un día sí y otro también. Son unos beneficios obtenidos en buena parte gracias a la intensa concentración empresarial que ha potenciado su poder de mercado y les ha permitido fijar precios y condiciones cada vez más desfavorables para los consumidores.
Esta dualidad está presente en muchos análisis. El IX Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, elaborado por FOESSA indica: “España configura una sociedad del desasosiego en la que la bonanza económica aparente coexiste con malestares estructurales profundos en múltiples dimensiones, lo que genera tensión entre vulnerabilidad ecológica, fragmentación social y desorientación cultural, pero mantiene capacidades de resistencia y voluntad transformadora que rechazan la resignación”.