Uno de los fracasos más serios de la democracia española ha quedado patente en la incapacidad del sistema educativo para explicar la realidad del franquismo a la ciudadanía. La evocación del 50 aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco, el pasado 20 de noviembre, ha puesto al descubierto el fatal desconocimiento de las consecuencias políticas y económicas que acarrearon cuatro décadas de represión y de falta de libertades.
La encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del pasado abril revela que el 39,8% de los jóvenes de entre 18 y 24 años no considera que la democracia sea preferible a cualquier forma de Gobierno. Lo cierto es que en las clases de Historia casi nunca había tiempo para explicar la dictadura y sus consecuencias políticas y sociales.
Joaquín Estefanía ha recordado recientemente en El País los efectos más terribles de la Guerra Civil (1936-1939) según los cálculos de los historiadores más conservadores: 150.000 muertos en combate, 100.000 víctimas de ejecuciones y asesinatos en la retaguardia, 23.000 republicanos fusilados en la posguerra, 500.000 exiliados y 270.000...