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Febrero 2023 / 110

Fotografía Getty images

España avanza lentamente en la electrificación de su parque automovilístico.
 
España marcha muy por detrás de la mayoría de sus socios europeos en la adopción del coche eléctrico y de los objetivos marcados por el propio Gobierno en materia de movilidad sostenible. El año pasado, los coches eléctricos puros e híbridos enchufables —incluyendo turismos y vehículos comerciales e industriales— apenas supusieron el 8,8% de todas las matriculaciones, cuando la cuota de automóviles propulsados por baterías supera ya el 25% en Alemania y el 20% en Francia, Reino Unido y Portugal, por citar algunos países cercanos a España. 
Los 78.328 vehículos eléctricos matriculados el año pasado quedan, además, lejos de los 120.000 que hubieran sido necesarios para cumplir el objetivo de que haya cinco millones circulando por las carreteras españolas en 2030, como contempla el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).

En 2022 se matricularon 78.328 coches eléctricos, cuando el plan del Gobierno preveía 120.000

 
España figura en el antepenúltimo puesto —solo por delante de Hungría y República Checa— en el Indicador Global de Electromovilidad de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), patronal del sector, que combina el nivel de electrificación del mercado de vehículos y el nivel de desarrollo de puntos de recarga públicos.
El retraso en la electrificación del parque automovilístico español contrasta con el boom que viven la fabricación y las ventas de coches eléctricos en buena parte del planeta. Según un estudio de la firma de análisis BloombergNEF, las ventas de vehículos propulsados por baterías aumentaron el 60% en todo el mundo el año pasado (en España solo lo hicieron el 20%). 
 
Noruega, la más avanzada
Hoy circulan por el mundo 30 millones de coches eléctricos, el triple de los que había en 2020. Llama la atención el caso de Noruega, donde cuatro de cada cinco vehículos que se venden en los concesionarios funcionan con baterías, comparado con uno de cada cinco en 2016. El país escandinavo ofrece grandes ventajas a los compradores de este tipo de automóviles, que no pagan IVA ni impuesto de circulación. El cambio también es  muy notable en China: del 3,5% a principios de 2020 se pasó a una cuota de mercado del 20% a principios de 2022. 
El aumento en la venta de vehículos eléctricos es mucho más rápido del previsto por la mayoría de los expertos hasta hace unos años. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calculaba en 2020 que la matriculación de coches con batería en el mundo no alcanzarían el 10% del total hasta 2030. El objetivo se ha cumplido ocho años antes y  BloombergNEF vaticina una cuota de mercado del 40% en 2030.
 
Precios, enchufes y ayudas
Detrás de las pobres cifras de España hay tres factores. El primero, común a casi todos los países, es el precio de los coches eléctricos, que sigue siendo bastante más alto que el de los vehículos de combustión. Los otros dos son específicamente españoles: la falta de puntos de recarga, que desanima a muchos conductores a dar el salto, y la escasez de las ayudas oficiales para incentivar el cambio si se compara con otros mercados europeos.
Según cifras de Anfac, a 30 de septiembre de 2022 había en España 16.564 puntos de recarga públicos para coches eléctricos, menos de la mitad de los 45.000 previstos para todo el año para cumplir con los compromisos adquiridos convistas a 2030. De ellos, más del 80% eran de baja potencia, con tiempos de carga de entre las 3 y las 19 horas. Solo 412 instalaciones permitían recargar en menos de 30 minutos. 
Los fabricantes españoles piden al Gobierno que establezca unos objetivos anuales de vehículos eléctricos y de instalación de lugares de recarga rápida, en lugar de metas a más largo plazo. Se quejan de que el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDEA) no haya publicado aún el mapa público de puntos de recarga, cuando la Ley de Cambio Climático y Transición Energética incluía que debería haberlo hecho  en mayo de 2022.
Para incentivar la compra de coches eléctricos y la instalación de puntos de recarga, el Gobierno ha destinado este año 400 millones adicionales al plan Moves III, que estará vigente hasta finales de 2023, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea.