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Ni Adam Smith se fiaba de los capitalistas

En 'La riqueza de las naciones', que cumple 250 años, el filósofo muestra el papel de la división del trabajo y de la acumulación del capital en la economía moderna, así como sus consecuencias sociales.

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Julio 2026 / 148

Adam Smith necesitó cerca de una década para elaborar el que sería uno de los libros de economía más famosos: La riqueza de las naciones. Fue en 1767, de vuelta a Escocia tras tres meses de viaje por el continente europeo, cuando el filósofo emprendió la escritura de esta obra fundamental.

Tras abandonar la vida universitaria, el profesor de Glasgow conoció durante su periplo a grandes intelectuales del momento como Voltaire y Benjamin Franklin, pero también a François Quesnay, consejero de Luis XV y cabecilla de los fisiócratas, y a Turgot, futuro interventor general de las finanzas de Luis XVI.

La obra Investigaciones sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones fue publicada finalmente en Londres por William Strahan y Thomas Cadell, en dos volúmenes, el 9 de marzo de 1776, y se vendió al precio de 1 libra, 16 chelines y 2 peniques. Smith justifica la lentitud de su trabajo en una carta a su editor, Thomas Cadell, en la que explicaba que corregía cada frase varias veces hasta quedar plenamente satisfecho.

Como su anterior libro, La teoría de los sentimientos morales (1759), La riqueza de las...

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