calidad del trabajo

  • En la Unión Europea repuntó en 2018 la proporción de quienes creen que lo peor está por llegar, en términos de impacto de la crisis sobre el empleo. España es el octavo país de los Veintiocho donde es más elevada la proporción de la ciudadanía convencida de que van a venir peores tiempos, frente a quienes creen que lo peor ya ha pasado.

    Es el número de horas extra por mes al que el Gobierno japonés ha limitado por ley para cambiar la cultura del exceso de trabajo del país y evitar nuevas muertes relacionadas con la extenuación laboral. En Japón, la semana laboral es de cuarenta horas, pero las horas extra pactadas son (...)

    La austeridad ha relegado al último lugar los avances en igualdad de género: pocos planes de igualdad en la empresa, más trabajo parcial involuntario, malabarismos en casa y mayor brecha salarial.

    Coordina: 
    Ariadna Trillas
    Colabora: 
    Isabel Muntané
    Ilustración: 
    Perico Pastor
    Por (Secretario de Empleo de 2006 a 2008 y miembro de Economistas frente a la Crisis)
    Julio 2016

    La mitad de los contratos (supuestamente) indefinidos ‘de apoyo a los emprendedores’ no llegan al año de duración.

    Por (Secretario de Empleo de 2006 a 2008 y miembro de Economistas frente a la Crisis)
    Mayo 2016

    España es el país europeo que más reformas laborales ha aplicado. Pese a ello, el paro no se soluciona. El futuro se presenta inestable y con empleo de mala calidad

    Por (Editorialista de Alternatives Économiques y ex presidente de la cooperativa)
    Marzo 2016

    En febrero debían finalizar las negociaciones entre el Gobierno británico y sus socios de la Unión Europea para hacer progresar el contrato de adhesión del Reino Unido a la Unión. El desenlace era previsible: concesiones por ambas partes. Ello permitiría al primer ministro, David Cameron, pedir (...)

    Unas semanas antes de las elecciones generales de noviembre de 2011, personajes que iban a ocupar altos cargos en el Gobierno del Partido Popular comentaban en privado que el drástico ajuste que necesitaba el país sería tan intenso que debían mantenerlo en el máximo secreto porque de conocerse sus intenciones, no les iba a votar nadie.