Extra Economía Feminista

  • Tal vez, quizá, nuestras hijas leerán este extra de aquí a 50 años y no se lo puedan creer. Con suerte, dirán: “¿De verdad que la situación de las mujeres en 2018 era esa? Algunas de las reivindicaciones de la economía feminista parecen tan de cajón que no se entiende que hoy, en pleno siglo XXI, cuando se han conquistado tantos derechos, las políticas vayan tan rezagadas en tantos temas.

    Pues sí, en Barcelona se han empezado a democratizar los cuidados impulsando otra manera de organizarlos  socialmente, desde un punto de vista transformador. Y se hace tras haber incorporado los aprendizajes de la economía feminista.

    Por (Catedrática emérita Universidad de Cornell)
    Junio 2018

    Desde hace tiempo parece que existe un interés creciente en la economía feminista, o por lo menos el tema sale a la luz más frecuentemente que en el pasado en muchos círculos culturales y políticos.  Sin embargo, muy a menudo queda poco claro de qué se trata, o se discute de forma parcial o poco rigurosa. 

    Para hacer frente a los cuidados debemos reorganizar toda la sociedad y replantear un nuevo contrato social para que los trabajos y los estudios se adapten a la vida reproductiva, y no al revés.

    Tal como está analizada la sociedad actualmente, muchas veces no se toma en cuenta el género. Es necesario revisar las estadísticas, los indicadores y los estudios económicos para incluir la perspectiva de género.

    Presupuestos, pensiones, fiscalidad, sanciones... las Administraciones tienen en sus manos instrumentos para fomentar la igualdad de oportunidades y evitar situaciones injustas.

    Octubre 2018

    Acabar con la discriminación de género en el mundo laboral pasa por revisar las políticas de selección, promoción, comunicación, retribución, formación y conciliación de las empresas e instituciones.

    Octubre 2018

    La mujer rural sufre una doble discriminación: por ser mujer y por ser de pueblo. Problemas como la brecha salarial, la doble jornada, el déficit de formación y la violencia machista se acentúan en las zonas menos pobladas del país.