Terrorífico y prometedor
Obsession es mucho más que una película notable de ciencia-ficción.
Es una muy buena película de terror estadounidense, con notables interpretaciones, gran tensión narrativa y giros que ponen los pelos de punta, muy bien recibida por el público y la crítica. Pero más allá de su calidad, indudable, Obsession también pone en cuestión algunos de los clichés más pesimistas que parecen instalarse sobre la revolución tecnológica y la supuesta deriva apática o derechista de la juventud.
Esta es una película realizada ya íntegramente —dirección, guion y elenco de actores— por miembros de la generación Z. Es decir: los jóvenes nacidos a finales de la década de 1990 o incluso en este milenio, liderados por Curry Barker, nacido en septiembre de 1999, que ha sabido aprovechar las enormes ventajas que la revolución tecnológica implica para reducir costes de producción y distribución en el sector del cine para saltarse las barreras de entrada y hacer realidad su proyecto sin las habituales servidumbres de la industria.
Tras utilizar su canal de YouTube como campo de experimentación creativa con sus compañeros de la escuela de cine de Los Ángeles, y lograr una gran viralidad con su...