Cómo fortalecer la democracia en el siglo XXI
Las organizaciones sindicales tienen un papel clave para superar los grandes retos de nuestro tiempo
Para comprender la España democrática actual es imperativo reconocer la contribución histórica de las organizaciones sindicales. Durante los años más oscuros de la dictadura franquista, el sindicalismo no fue simplemente una herramienta de resistencia laboral, sino el bastión principal en la lucha por las libertades civiles y políticas. Como analiza el informe1 preparado por la Comisión Internacional de Expertos y Expertas de Alto Nivel sobre la Democracia en el Trabajo2, sobre el despliegue del artículo 129.2 de la Constitución española, la legitimidad actual de los sindicatos no emana solo de su capacidad de negociación colectiva, sino de su papel como arquitectos de la democracia.
Su participación en la Transición democrática no fue un mero accidente, sino la manifestación de una voluntad colectiva por el reconocimiento de la dignidad humana en el trabajo. Esta deuda histórica de la sociedad civil con quienes organizaron la libertad desde la clandestinidad es la que hoy permite reclamar un nuevo salto cualitativo. No se trata ya solo de defender derechos adquiridos, sino de cumplir la promesa pendiente de la...