Javier Martín

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  • Publicaciones del autor

    Las injusticias que originaron las revueltas árabes hace 10 años siguen siendo la realidad cotidiana de millones de personas.

    El presidente turco trata de recuperar el liderazgo del islam y devolver a su país el esplendor de la época otomana con un pulso a la Unión Europea, EE UU e Israel.

    Cada vez más gobiernos y grupos armados recurren a mercenarios para derrotar a sus enemigos. Libia se ha convertido en epicentro de una actividad que mueve un billón de euros al año.

    Retroceso: Las revueltas en Oriente Próximo y el Magreb no ofrecen alternativas a las dictaduras ni soluciones a las demandas de libertad y justicia.

    Inestabilidad: La caída del presidente Bouteflika desata una lucha entre clanes que amenaza la seguridad en el Mediterráneo y complica la crisis migratoria.

    Caos: Ausente el Estado, el país norteafricano está dominado por milicias enfrentadas entre sí y mafias dedicadas al contrabando de crudo, armas y personas.

    Agitación: Siete años después del estallido de la Primavera Árabe, la austeridad económica y la falta de avances sociales reavivan las protestas populares.

    El descenso de los precios del crudo obliga al Gobierno a adoptar reformas para reducir la dependencia de las exportaciones.

    Financiación: Los yihadistas se benefician de las redes de contrabando creadas hace 20 años por Sadam Husein.

    Negocio: El contrabando de petróleo, los secuestros y los impuestos a la actividad económica sostienen a la organización yihadista.