Financiación alternativa

  • Si el crédito está bloqueado para las empresas, imagínese para los nuevos proyectos empresariales o sociales. Pero nunca había sido tan factible como ahora lograr financiación al margen de la banca. Internet ha permitido conectar proyectos concretos con gente interesada en apoyarlos, incluso financieramente. Esto es el crowdfunding, que vive una eclosión tras la aparición de múltiples plataformas digitales que facilitan esta nueva fórmula emparentada con el mecenazgo.

    Los avales son el último obstáculo para obtener un crédito, y no precisamente el menor. La economía social está ensayando nuevas fórmulas para fragmentar el aval entre toda la base social de la entidad que solicita el crédito y reducir al máximo los costes generados por los intermediarios. El enfoque bancario convencional debe de considerarlo un riesgo, pero en la base del mecanismo está la confianza entre socios. El resultado es que la tasa de morosidad es muy inferior a  la media del sector financiero.

    Todas las empresas sufren la falta de crédito, pero las cooperativas y la economía social suelen tener un problema añadido por la incomprensión de sus dinámicas específicas por parte del sistema financiero tradicional. Para sortear estos escollos añadidos al acceso a la financiación se han puesto en marcha instrumentos que suelen comprometer al núcleo más cercano al proyecto, como los títulos participativos.  Conllevan riesgos, pero pueden ser muy útiles si se planifican bien.