Accede sin límites desde 55 €/año

Suscríbete  o  Inicia sesión

Si la inteligencia artificial falla, ¿quién es responsable?

La tecnología avanza más rápido que la regulación, y eso deja a los ciudadanos, a las empresas y a los gobiernos sin defensas claras ante abusos o errores

Comparte
La Inteligencia artificial ante un dilema

Ilustración
Lola Fernández

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta presente, integrada en sistemas empresariales, métodos productivos, procesos administrativos, armamento militar, diagnósticos médicos y hasta creación de contenidos o imágenes de ilustración. Su eficiencia, capacidad de cálculo y aprendizaje superan con creces las posibilidades humanas en numerosos ámbitos. Pero junto con las oportunidades, crecen también los riesgos, muchos de ellos aún mal comprendidos o directamente ignorados.

Uno de los peligros más serios es que la IA comience a operar con un grado de autonomía que sobrepase nuestra capacidad de supervisión y control. En nombre de la eficiencia o la inmediatez, se están delegando decisiones críticas a sistemas algorítmicos sin mecanismos claros de revisión humana.

El segundo problema —más abstracto, pero no menos inquietante— tiene que ver con las decisiones que deben tomarse en contextos extremos: ¿Qué hace una IA cuando los escenarios son tan divergentes que ninguna opción parece claramente buena o mala? Pensemos en un conflicto militar, donde un...

Conoce las opciones de suscripción

Si quieres recibir artículos gratuitos, déjanos tu correo