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El difícil giro de China hacia el consumo como nuevo motor de crecimiento

Pekín quiere convertir la demanda interna en la nueva fuerza motriz de la economía, pero la alta tasa de ahorro de las familias, una débil protección social y el envejecimiento complican este cambio.

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Marzo 2026 / 144

Si el principal protagonista de la apertura de China, Deng Xiaoping, levantara ahora la cabeza, seguramente afirmaría; “¡Consumir es glorioso!, en lugar del “¡enriquecerse es glorioso!” que formuló al inicio de la década de 1980. Es un llamamiento que tiene su origen en la decidida apuesta del Comité Central del Partido Comunista chino por convertir el consumo en el nuevo motor económico del gigante asiático.

Los dirigentes chinos han adoptado esta decisión, plasmada en el XV Plan Quinquenal 2026-2030, tras constatar que el modelo de crecimiento económico que ha convertido al coloso asiático en la segunda potencia del planeta muestra signos de agotamiento. La inversión masiva en infraestructuras, la expansión inmobiliaria y las exportaciones, que en las últimas décadas impulsaron tasas de crecimiento del PIB de dos dígitos, ya no generan el mismo dinamismo económico. Según la agencia Bloomberg, cada yuan invertido hoy en infraestructuras genera apenas un tercio del crecimiento económico que producía hace una década.

Esta realidad difiere enormemente de los años dorados de la explosión del crecimiento de...

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