El regreso de migrantes rurales, un reto para los planes económicos de China
El Gobierno de Pekín trata de revitalizar el desarrollo rural para asimilar el retorno masivo de trabajadores expulsados de la industria por la desaceleración económica y la modernización tecnológica
Las señales de alarma se han activado en Pekín. Un funcionario del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales reconoció hace unas semanas, en una conferencia sobre empleo rural, que el Gobierno debe “impedir el retorno masivo y la inactividad de los trabajadores migrantes en sus lugares de origen”, según la publicación económica Caixin. El comentario no es trivial. Refleja la inquietud que asalta a los dirigentes del gigante asiático ante el regreso a sus pueblos de millones de trabajadores que un día emigraron a las ciudades. Es un fenómeno que, ligado a la rápida modernización del sistema productivo chino, sugiere la expulsión del mercado laboral de una ingente mano de obra que durante décadas ha contribuido al auge industrial del país.
El comentario del burócrata sugiere que hay una honda preocupación entre los líderes chinos por el creciente abandono de una abundante mano de obra joven de los focos industriales. Es un movimiento que, según varias estimaciones, puede impulsar a hasta 45 millones de migrantes a volver a sus pueblos hasta 2030.
Este enorme ajuste laboral, impulsado por la apuesta de Pekín...