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Investigación, desarrollo, patentes… ¿cómo medir la innovación?

Todo el mundo comparte que una economía necesita innovar. Sin embargo, al formular recomendaciones de políticas públicas, hay que evitar malinterpretar los indicadores tradicionales

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Febrero 2026 / 143

El premio del Banco de Suecia, el Nobel de Economía, ha recompensado a tres especialistas en temas de innovación: Joel Mokyr, Peter Howitt y Philippe Aghion. Se puede criticar su enfoque, pero, de Estados Unidos a China, pasando por Europa, la innovación se impone como el objetivo central de la dinámica económica. Según los debates públicos, medir la innovación y sus avances sería tan evidente como sencillo. Sin embargo, está muy lejos de ser así.

El indicador que se ha utilizado tradicionalmente se basa en el esfuerzo en “investigación y desarrollo” (I+D). Se trata de una categoría estadística, económica y contable que engloba los trabajos de creación llevados a cabo sistemáticamente para aumentar la suma de los conocimientos humanos y concebir nuevas aplicaciones. Engloba tres actividades: la investigación fundamental, la investigación aplicada y el desarrollo (experimental).

Su identificación permite calcular “el gasto interno en investigación y desarrollo”, equivalente a la suma de los medios financieros destinados a los trabajos en I+D ejecutados en un territorio, sea cual sea el origen de los...

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