Tambores de inflación y recesión
La guerra de Irán sacude los canales de producción y de suministro de bienes esenciales
El 28 de febrero de 2026 comenzó el ataque ilegal a Irán por parte de Estados Unidos e Israel, lo que ha desencadenado una espiral alcista de precios del petróleo y del gas que, salvo que el conflicto acabe pronto, desempolva el fantasma de la inflación en todo el mundo.
Los efectos inmediatos se pueden concretar en tres grandes grupos. En primer lugar, la producción de alimentos está en riesgo por el impacto que tiene sobre el precio de los fertilizantes el alza de precios del gas y del petróleo en los países exportadores, que son de la zona: Omán, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes. A esto hay que unir el riesgo del paso de mercancías por el estrecho de Ormuz, algo que también afecta a Irán y China, principal exportador mundial de fertilizantes nitrogenados.
Durante la primera semana de guerra, el precio de los fertilizantes ya pasó de 516 dólares por tonelada métrica a 683, medición hecha en Nueva Orleans, principal puerto de entrada en EE UU de dichos productos. Y esta situación se presenta justamente en la época del año en la que los agricultores en el hemisferio norte se preparan para iniciar la...