Alejandro Inurrieta

  • Economista, expresidente de la Sociedad Pública de Alquiler
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    La confrontación ideológica y el fracaso de las cajas de ahorros han dificultado un debate serio, pero ahora la pandemia lo ha convertido en ineludible.

    Hay que poner en cuarentena las reglas fiscales y que el dinero fluya al corazón de las familias y las empresas.

    Hay que poner en cuarentena las reglas fiscales y que el dinero fluya al corazón de las familias y las empresas.

    España es un país atípico, también en lo que respecta a la tenencia de vivienda. Mientras que en los países más avanzados los Estados intervienen en el mercado de la vivienda, en España la política de vivienda no existe, dejando a los potenciales necesitados al albur del mercado y al de los especuladores o fondos buitres. 

    El mundo del trabajo retratado con escasos medios, pero con mucho talento

    Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, una gran parte de las entidades bancarias en España tuvo que utilizar distintos instrumentos de capital para poder cumplir con las ratios de capital y solvencia que imponían los criterios de Basilea II y III.

    Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, una gran parte de las entidades bancarias en España tuvo que utilizar distintos instrumentos de capital para poder cumplir con las ratios de capital y solvencia que (...) Por Alejandro Inurrieta

    La caída de los salarios es superior a la que muestra la estadística, porque debemos tener en cuenta que, tras la destrucción de trabajos temporales ocupados por jóvenes, el empleo que queda es el más cualificado y mejor pagado.

    El informe de los expertos sobre la reforma fiscal sigue una clara filosofía: reducir los impuestos al capital y al ahorro y cargar buena parte de la subida de la recaudación sobre trabajadores y rentas medias y bajas.

    La publicación de la cuarta oleada de la Encuesta Financiera de los hogares en España arroja resultados interesantes.

    Si sumáramos a los parados los trabajadores que sufren subempleo, como hacen en EE UU, tendríamos una nueva estadística de paro: alcanzaría el 30%.

    La política de deflación salarial está afectando especialmente a las rentas más bajas.

    La caída de precios por un descenso de la actividad retrae el consumo, así que desaparece la presión sobre precios y salarios.

    Tras la última Encuesta de Población Activa (EPA), no hay motivos para el optimismo.

    La dinámica de la deuda total en España, privada y pública, puede llegar a ser explosiva.

    Recesión: El optimismo del Gobierno tras la EPA del segundo trimestre contrasta con la realidad: la supuesta mejora del mercado laboral no es tal si se analiza sin estacionalidad, y la producción industrial sigue cayendo.