Choque de modelos en el seno de la Iglesia

  • Junio 2020
    Una imagen de Los dos papas.

    Benedicto XVI y Francisco I debaten sobre el presente y el futuro del catolicismo en Los dos papas, última película de Fernando Meirelles.

    Son muchos los siglos de historia que lleva a sus espaldas una institución como la Iglesia católica, un organismo vivo que se ha ido transformando con los años y que ha ido adaptándose en mayor o menor medida a los tiempos. Pero el último siglo parece estar unos pasos más atrás de lo que debería. A pesar de su enorme influencia económica y política, está perdiendo cada día más feligreses. Su fuerza social mengua a la par que crece su alejamiento de una sociedad a la que le cuesta más reconocer y, por ende, satisfacer sus necesidades de cercanía y comprensión.

    Los dos papas, del brasileño Fernando Meirelles, se enmarca precisamente en este contexto. En el año 2012, Benedicto XVI y el futuro Francisco I personifican dos maneras de entender el papel que debe desarrollar la Iglesia católica en nuestros días. Dos modelos opuestos que se debaten para erigirse como guía de una institución que aglutina a más de 1.300 millones de fieles alrededor del mundo.

    El filme refleja las diferencias en torno a temas candentes

    Aunque el film se tome ciertas licencias, estas permiten exponer un contrapunto histórico, en el que los ideales conservadores y reformistas tienen ocasión de tratar cara a cara. Anthony Hopkins y Jonathan Pryce forman un tándem maravilloso recreando unos diálogos ingeniosos a la par que punzantes en unos encuentros secretos entre Joseph Ratzinger y Jorge Bergoglio, entre el Papa y el cardenal, de los que no se tiene constancia alguna y que, muy probablemente, nunca existieron. Estas interesantes, y a veces tensas, reuniones llegan en circunstancias muy críticas para la Iglesia, desencadenadas por el escándalo desatado por la filtración de documentos confidenciales de la Santa Sede en el que se encubrían abusos sexuales a menores perpetrados por miembros eclesiásticos.

    La forma de sobrellevar este tema y la actuación de la Iglesia es, precisamente, el epicentro de la historia y uno de los motivos de confrontación más candente. El perdón, el castigo y la justicia no se ven del mismo modo a ojos del Papa como tampoco se comprende ni se comparte desde el corazón del cardenal. A esto también se le suman otros menesteres que ocupan y preocupan a la institución y a sus feligreses, como el matrimonio homosexual y el uso de los preservativos.

    La película de Meirelles, una de las mejores estrenadas en Netflix en 2019, aborda el pasado de ambos, si bien predomina el recorrido vital de Bergoglio, y profundiza en la carga que debe afrontar cada uno para que la institución avance en un mundo moderno.

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