China se pasa al coche eléctrico
De la teoría a la práctica: 15 medidas ensayadas con éxito
Si la movilidad eléctrica se va imponiendo progresivamente en todo el mundo, su éxito en China es tan rápido como espectacular. Mientras que el país alberga al 17% de la población del planeta, concentró, según la Agencia Internacional de la Energía, más del 60% de las ventas mundiales de vehículos eléctricos en 2024. Ese año, las ventas de automóviles eléctricos (de batería o híbridos enchufables) superaron las de los vehículos térmicos, cuando la cuota del eléctrico era todavía inferior al 10% en 2020.
Resultado: el parque automovilístico chino se renueva a gran velocidad y uno de cada 10 coches en circulación es ya un «watture», frente a uno de cada 20 en Europa.
Estas cifras impresionantes son el resultado de una política gubernamental voluntarista, que tiene como objetivo reducir la proporción de vehículos de combustión con el fin de disminuir la contaminación del aire y la dependencia del país del petróleo. Tras haber restringido las matriculaciones de automóviles de combustión en las grandes ciudades, Pekín multiplicó las subvenciones a los consumidores y a los productores de coches...