Cuando la vocación es un parto con dolor
Ayudar a traer niños al mundo es una profesión poco valorada. Al menos para los servicios públicos. También en Francia
Matronas (Sages-femmes) es un drama francés que pone el foco en la vida de las parteras, un colectivo esencial pero muchas veces opacado en el cine y la televisión. Dirigida por Léa Fehner, la película explora las complejidades del trabajo en una maternidad pública, donde las emociones, los dilemas éticos y las tensiones sociales se entrelazan a lo largo de un relato profundamente humano.
El filme sigue a Sofía y Louise, dos jóvenes matronas que comienzan a trabajar en un hospital público de París. A través de sus primeros meses en el paritorio, Fehner construye un relato que no se centra en el nacimiento como acontecimiento excepcional, sino en el parto como trabajo: repetitivo, exigente, cargado de responsabilidad y atravesado por decisiones que rara vez admiten error. La cámara acompaña turnos largos, descansos mínimos y una sucesión de situaciones que oscilan entre la alegría y el riesgo, sin necesidad de subrayados emocionales.
Uno de los grandes aciertos de Matronas es su negativa a idealizar la vocación. Aquí no hay heroínas ni discursos edificantes.
Ser matrona aparece como una tarea profundamente...