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La ayuda mutua alarga la vida

No es el único requisito para vivir más años y con mejor salud, pero los lugares donde ello sucede fomentan una existencia y una vejez en comunidad

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Noviembre 2023 / 118
Vivir 100 años

En Singapur, el Gobierno ofrece dinero a las personas que se trasladen a una vivienda pública cerca de sus padres en lugar de llevarlos a una residencia. No se trata de que vivan en el mismo piso que sus progenitores, pero sí de que cultiven una relación de proximidad. Y existe una razón para ello: los mayores enferman menos.

La importancia de, llamémosle, "la conexión humana", es una de las lecciones más hermosas del experimento promovido durante varios años por el escritor y aventurero Dan Buettner, plasmadas en la miniserie Vivir 100 años. Los secretos de las zonas azules.

Buettner quiso ir más allá de la sabia respuesta —tan difícil de copiar— con la que solemos quedarnos cada vez que se le pregunta a una persona centenaria por el secreto de su longevidad: no es bueno vivir en estado de enfado, o ahogándose en cada vaso de agua, sino relativizar las preocupaciones.

El explorador visitó cinco puntos del planeta bien distintos donde la longevidad es especialmente elevada, en busca de cosas en común. Y se dio cuenta de que no es el lugar lo que determina cuán larga es la existencia. Da igual si se reside en una remota zona rural o en un entorno urbano, en lo alto de una montaña o en una isla. Tampoco es cuestión de prescindir de los denostados hidratos de carbono o de un régimen específico, siempre que los alimentos sean naturales, lo menos procesados posibles.

En un mundo en el que triunfan los tratamientos de todo tipo para retrasar el envejecimiento —cremas, operaciones, dietas, etcétera— y donde los gimnasios sacan humo para que el cuerpo no pierda lustre antes de tiempo, Buettner tomó conciencia de que, más que alejar la muerte todo lo posible, toca aprender a vivir y a relacionarse. 

De la lección a la práctica

Alimentar relaciones familiares y de amistad a lo largo de la vida, así como practicar aficiones en compañía, desarrollar el propio talento junto con otras personas y practicar la ayuda mutua, incide en vivir más. La conciencia del propósito ocupa un lugar clave, ya sea enseñar a los nietos (y aprender de ellos) o con actividades de voluntariado o aficiones que provoquen bienestar. Cantar, bailar o caminar en grupo puede bastar, junto al ejercicio suave y casi involuntario —¿y si el pueblo tiene cuestas pronunciadas que subir?— Todo menos —¡contradicción!— permanecer horas sentados mirando series. 

Los aprendizajes de las "zonas azules" culminaron con un experimento en un pueblo de Minnessotta, Albert Lea, iniciado en 2009, abriendo senderos para paseos, a pie y en bici, y zonas para actividades comunitarias, junto con cambios en los menús de las escuelas. También en Fort Worth (Texas) se han dado pasos. En este documental pueden constatarse los resultados.

Vivir 100 años

Miniserie documental.
Dirección: Clay Jeter.
Reparto: Dan Buettner.
Cuatro episodios de 40 minutos (aprox). 
Accesible en Netflix