Poesía en el cine
Cuánto talento, cuánta ambición, cuánta mezcla. En La bola negra, la película de Javi Calvo y Javier Ambrossi que deslumbró en Cannes y que representará a España en los Oscar, cabe todo: del asombro de la mirada a los dilemas sobre la propia identidad, del soldadito por error al luchador por convicción, del deseo contenido al sexo sin pasión. Desfilan por ella vidas no vividas, dolor, secretos, traumas familiares, cartas, represión, fascinación por el otro, historias de amor rescatadas de las cunetas.
En el filme se entrecruzan las historias de tres personas homosexuales (Carlos, Rafael, Alberto) que conmueven. Dos de ellas se sitúan antes y durante la Guerra Civil (en 1932 y 1937); la tercera, más cerca en el tiempo (2017). Poco a poco, las piezas del rompecabezas encajan y sus vidas se trenzan.
Esta película gigante sobre la libertad de ser, convertida ya en fenómeno de taquilla, es un alarde, según las escenas, de intensidad, recreación en el detalle, misterio, espectáculo, memoria histórica, homenaje, épica, poemas indescifrables que se entienden, fantasía, violencia, sutileza, tensión, música,...