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El trabajo del hogar cuenta otra historia

Las investigaciones de Jane Humphries ponen de relieve los sesgos de la historia económica al ignorar el peso de las actividades domésticas

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Mayo 2026 / 146

La noción de care (cuidados) se ha impuesto en el lenguaje corriente y político para calificar el conjunto de actividades —remuneradas o no— que consisten en cuidar de los demás y de su entorno vital; en asegurar el "trabajo reproductivo" y no solo el "productivo". Este conjunto abarca los servicios y prácticas sociales de ayuda a la persona, los sectores de enfermería y médicos, y también un gran número de tareas que normalmente denominamos "domésticas".

Las economistas feministas han hecho suyo desde hace tiempo de este concepto para poner en valor formas de trabajo ejercidas por las mujeres que no son reconocidas socialmente ni en las estadísticas económicas, en particular el trabajo doméstico no remunerado. No se trata de esencializar las diferencias entre hombres y mujeres, sino, al contrario, de partir del principio de que visibilizar todas las maneras posibles de trabajo es un paso necesario hacia la igualdad, el reconocimiento social y económico y el reparto de estas tareas.

Además, aunque las transformaciones sociales y tecnológicas del siglo XX disminuyeron el tiempo de trabajo dedicado a los cuidados y...

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