Internet como una gran ciudad
El anonimato promueve el odio y la violencia, especialmente contra mujeres y personas LGTBIQ
Hoy día podemos afirmar que nuestra vida está totalmente travesada por las tecnologías de la relación, información y comunicación (las TRIC), que se han vuelto imprescindbles para relacionarnos, estudiar, trabajar, hacer trámites, consumir, tener relaciones sexoafectivas, expresar nuestras opiniones y acceder a múltiples espacios para la participación social.
Hoy día también podemos afirmar que si utilizas dispositivos electrónicos y navegas por Internet en un 80% de probabilidades esta experiencia de connexión va asociada a recibir o bien presenciar violencias digitales, que afectan de manera específica a mujeres y personas del colectivo LGTBIQ. Si Internet fuera una ciudad con sus calles y sus plazas y presenciáramos día sí y día también insultos, difamaciones, intromisiones de nuestra intimidad, etc. nos sorprendería muchísimo. Sin embargo, en los espacios digitales de socialización esto ocurre y, en cierta manera, está normalizado. ¿Y es que acaso consideramos que una parte de Internet no es nuestra porque pertenece a las plataformas comerciales?