El valor del capital solidario
Producir, distribuir, consumir y acumular de manera integral transforma nuestra relación con la economía
Hace décadas, el economista Luis Razeto descubrió algo sorprendente en barrios populares de Chile: cooperativas y grupos comunitarios que, con muy poco dinero y materiales reciclados, no solo sobrevivían, sino que prosperaban. La clave no era el capital financiero ni la técnica, sino lo que denominó Factor C, la fuerza invisible de la solidaridad. Este hallazgo visibilizó la lógica de un modelo: la economía solidaria.
A diferencia de otras propuestas que también se centran en el comportamiento ético o el valor social —como la contabilidad social, la economía del bien común y las métricas de impacto— la economía solidaria, además, muestra cómo producir, distribuir, consumir y acumular de manera integral, convirtiéndose en un modelo que transforma nuestra relación con la economía.
A partir de aquí surge la pregunta ¿cómo acumular suficiente riqueza solidaria para sostener proyectos y dar relevancia a la economía sin reproducir la lógica capitalista? Antonio Cruz plantea la acumulación solidaria como un proceso histórico que integra recursos económicos y vínculos sociales en las iniciativas de economía...