¿El Estado es el problema?
El debate sobre la intervención del sector público en la economía está siempre en la agenda de los centros de poder, en los programas de los partidos políticos o en la cola de la panadería del barrio.
En ese debate se enfrentan las propuestas más liberales que intentan minimizar las funciones del Estado para que la esfera privada y los mercados asuman totalmente el protagonismo económico, con las propuestas más intervencionistas que pretenden acentuar el papel del sector público en la corrección de los fallos del mercado y en la puesta en marcha de un Estado de Bienestar que garantice la cobertura de las necesidades básicas de la población.
Privatizar los beneficios y socializar las pérdidas
Durante los dos últimos siglos, la historia de nuestros países ha venido condicionada por esa «lucha» entre el liberalismo (y posterior neoliberalismo) a favor del mercado y el keynesianismo que reclama un Estado más activo (dejamos a un lado los fallidos sistemas de planificación central).
Así, en la actividad económica nos encontramos con agentes económicos privados como las empresas y las familias pero también con el sector público que incluye a todos los poderes y administraciones públicas (Estado, comunidades autónomas, ayuntamientos, etc.) que intervienen en la actividad económica a través de diferentes funciones...