En inglés, la palabra work procede del término protogermánico werka, que significa “esfuerzo físico”. En italiano, lavoro viene del término latino labor, que significa “cansancio”. Hasta aquí, todo normal, ¿no? La gracia de la lengua castellana es que, en el caso que nos ocupa, parece ajustarse perfectamente a la actual realidad del mercado laboral español. Trabajo viene del latín trepaliare, una expresión popular que hace referencia a la acción de torturar con un tripalium. Y ojo, que el tripalium no era cualquier cosa: tres palos cruzados a los que se ataba al reo para, por ejemplo, asarlo a fuego lento, o cualquier otra sevicia que se le ocurriera al torturador.
Cabe sospechar que el maná de los fondos europeos hará más ricos a los ya muy ricos