El regreso de la “opción cero” en Cuba El aislamiento de la isla por la presión de Trump fuerza al régimen
El aislamiento de la isla por la presión de Trump fuerza al régimen de La Habana a contemplar el cese de todas las importaciones de petróleo y de bienes de consumo esenciales, racionar al máximo el transporte, reducir la jornada laboral y cerrar escuelas
La guerra en Oriente Medio ha desviado por ahora la atención de Estados Unidos sobre Cuba, pero Donald Trump no ha ocultado sus intenciones de “tomar” la isla en breve. “Cuba es la siguiente”, ha reiterado. Por primera vez en dos meses, Estados Unidos no impidió que un petrolero atracara en la isla el pasado 31 de marzo, y ello alivió ligeramente la presión económica sobre ella. Sin embargo, los 730.000 barriles transportados por el carguero, de bandera rusa, representaron, de hecho, solo siete días de consumo, si se comparan con los 100.000 barriles diarios importados durante la primera parte de 2024; es decir, antes de que comenzaran las presiones estadounidenses sobre Venezuela. Por tanto, la población cubana sigue bajo una presión máxima.
“Vivimos en una ciudad fantasma”, lamentaba en febrero Mariana, que vive en un barrio popular del sur de la capital cubana. El Malecón, con vistas al mar Caribe, está irreconocible. Solo unos pocos automóviles recorren todavía lo que constituye la arteria principal de la ciudad.
En estos tiempos de escasez de combustible, muchos coches, motos y transportes públicos han...