China ajusta su estrategia geoeconómica tras el vuelco venezolano
La ofensiva de Trump para reducir la influencia del coloso asiático en América Latina y Groenlandia lo empuja a revisar su política exterior, inversora y de gestión de riesgos.
El presidente chino, Xi Jinping, ha vivido un final del año lunar de la Serpiente de pesadilla. A los problemas que atraviesa la economía china se han añadido nuevas presiones en el frente exterior, provocadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al detener al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y declarar su interés por anexionarse Groenlandia. Son unas acciones con las que Washington pretende alejar a China de su área de influencia y que obligarán a los dirigentes del coloso asiático a reajustar su estrategia geoeconómica global.
La realidad es que la Venezuela de Maduro hacía tiempo que había dejado de ser un socio preferente de China en América Latina. En los últimos años, se había convertido en un simple proveedor de crudo con el que pagaba sus deudas a Pekín, y había pasado a ocupar uno de los últimos lugares en la lista de socios latinoamericanos del gigante asiático. Atrás quedaban los tiempos en los que el país caribeño era el socio estratégico clave de China en la región, en los que Pekín utilizaba esta relación privilegiada como plataforma para expandir su influencia en un...