La vivienda de los jóvenes, un imperativo político en Europa
Para muchos jóvenes europeos, alquilar o comprar una vivienda es una misión imposible. Debido a una oferta insuficiente, los precios en el sector inmobiliario están por las nubes en toda la Unión Europea: han subido el 55,4% desde 2010 en el caso de las compras y el 26,7% en el de los alquileres, según un reciente informe de Eurofound.
En Portugal, España, Irlanda, Polonia y Bulgaria hay que gastar hasta el 80% del salario mediano para alquilar, en el parque privado, un piso de un dormitorio. Y el 100% en el litoral, donde el turismo hace que los precios se disparen.
Esta inflación agrava la inseguridad habitacional de los hogares modestos, las familias monoparentales y, sobre todo, de los jóvenes, que tienen ingresos menores y empleos más precarios que las otras franjas de edad. Y más porque buscan vivienda en las ciudades, donde se sitúan las universidades y los empleos, pero son las zonas de mayor tensión. A falta de una vivienda asequible, un joven europeo de 25 a 34 años de cada dos vive aún con sus padres: el 64% en Croacia, el 53% en Polonia, el 51% en Portugal e Italia y el 46% en España, más que en Francia y...