Otra forma de dirigir es posible
El salario ya no basta. Tampoco el título, por muy rimbombante que sea. Para devolver a los directivos el gusto por dirigir, es el propio management lo que hay que cambiar. 'Si los candidatos escasean, es sencillamente porque el método actual no es bueno', resume Laurent Cappelletti, profesor de Gestión Empresarial.
La cultura del 'jefecillo', propia de un modelo autoritario y vertical heredado del taylorismo, sigue estando muy arraigada en los países occidentales.
'No es extraño que uno pueda decirse, especialmente entre los jóvenes: 'No quiero ser una simple correa de transmisión que da directrices sin diálogo'. Pero no se trata de una fatalidad: para contrarrestar lo que Cappelletti denomina 'abstencionismo directivo', o unbossing, hay muchas ideas y propuestas para que estos puestos despierten más interés.
1. Una escucha de proximidad
La primera vía puede parecer básica, pero no surge de manera natural en las empresas: 'Se trata de conseguir que los directivos, apoyados por la dirección y los recursos humanos, escuchen regularmente a los trabajadores acerca de...